3.6.15

Citas literarias #12

Recopilación de citas de los libros que voy leyendo. Cuidado si no lo has leído porque pueden contener spoilers.

Citas de “Medio Rey” de Joe Abercrombie

“Recuerda siempre esto: hombres con músculos hay muchos, pero los sabios escasean.”

“—¿Qué ocurre? —preguntó Yarvi con la voz rota y la garganta agarrotada de miedo.
Su tío se dejó caer de rodillas y apoyó las manos en la paja grasienta del suelo. Agachó la cabeza y pronunció dos palabras, roncas y crudas.
—Mi rey.
Y Yarvi supo que su padre y su hermano habían muerto.”

“«Un hombre blande la guadaña y el hacha —había dicho su padre—. Un hombre tira del remo y tensa el nudo. Sobre todo, un hombre sostiene el escudo. Un hombre resiste en su fila. Un hombre se mantiene firme junto a su compañero de hombro. ¿Qué clase de hombre es incapaz de hacer todo eso?»
«Yo no pedí tener media mano», había respondido Yarvi atrapado en el mismo lugar de siempre, en la tierra yerma que se extendía entre la vergüenza y la rabia.
«Y yo no pedí tener medio hijo.»”

“—Las victorias gloriosas inspiran grandes canciones, Yarvi, pero las victorias sin gloria son igual de buenas una vez que los bardos han terminado con ellas. Las derrotas gloriosas, en cambio, son solo derrotas.
—En el campo de batalla no hay reglas —dijo Yarvi.”

“En una ocasión, después de que su padre le diera una paliza en un arrebato de ira, su madre había encontrado a Yarvi llorando. «El necio ataca —le había dicho—. El sabio sonríe, y observa, y aprende.
»Y luego ataca.»”

“Hubo un largo silencio mientras se miraban uno a la otra en la oscuridad, y Yarvi cayó en la cuenta de lo cerca que estaban. Lo bastante para que le distinguiera las arrugas de furia en el caballete de la nariz, para que captara el brillo de sus dientes por la muesca de sus labios, para que sintiera su calidez. Lo bastante cerca para que oliera su aliento acelerado, un poco amargo pero agradable de todos modos. Lo bastante cerca, casi, para besarla. Sumael debió de pensar lo mismo al mismo tiempo, porque soltó el collar como si quemara, se apartó y giró la muñeca para soltarse de él.”

“Rezó como nunca lo había hecho antes, a todos los dioses que logró recordar, altos o bajos. No rezó por la Silla Negra, ni por vengarse del traidor de su tío, ni por el segundo beso que le había prometido Isriun, ni siquiera por liberarse de su argolla.
Solo rezó por su vida.”

“«Los sabios esperan su momento, pero nunca lo dejan pasar.»”

“—Sí que eres un chico de provecho, sí. Puede que hagan falta dos manos para luchar contra alguien, pero con una sobra para apuñalarle por la espalda, ¿verdad que sí?”

“Nada se encogió de hombros.
—Pues mátalo. La Muerte nos espera a todos. —El guardia con las piernas destrozadas estaba gimoteando mientras intentaba arrastrarse hacia arriba por la inclinada cubierta. Nada le atravesó la espalda al pasar—. Hoy te espera a ti. (...)
(...)—Hablar solo trae problemas. —Nada levantó la espada—. El acero siempre es la respuesta. —Y giró el suyo para que el filo reflejara la luz y bailaran en él el rojo y el blanco y el amarillo y todos los colores del fuego—. El acero no hace halagos ni concesiones. El acero no dice mentiras.”

“—Es un demonio —murmuró Sumael, contrayendo y relajando los músculos de la mandíbula mientras sopesaba su hacha de mano.
—Cuando estás en el infierno —respondió Yarvi en voz baja—, solo un demonio puede señalarte por dónde se sale.”

“—Aquí —replicó Yarvi—. Yo. ¿Qué era eso que decías? «Puede que hagan falta dos manos para luchar contra alguien, pero con una sobra para apuñalarle por la espalda.»”

“—Los buenos lo sacrifican todo para vencer, y apuñalan a quien haga falta y del modo que puedan. El gran guerrero es aquel que sigue respirando cuando los cuervos se dan el atracón. El gran rey es aquel que contempla cómo arden los cadáveres de sus enemigos. Que el Padre Paz derrame lágrimas por los métodos; la Madre Guerra sonríe a los resultados.”

“—¿Un rey hincando la rodilla ante su más odiado enemigo? ¿Qué opinará nuestro pueblo de ese acuerdo del demonio?
—Cuando Odem esté criando malvas, por mí pueden pensar lo que quieran. Prefiero ser rey de rodillas que mendigo de pie. Puedo levantarme más adelante.
Asomó media sonrisa a la comisura de los labios de la Reina Dorada.
—Eres mucho más hijo mío que de tu padre.
—Y orgulloso de serlo.”

“—La vida es un riesgo —respondió Nada—. Toda ella, desde que nacemos.
—Aun así, se puede correr desnudo y chillando hacia la Última Puerta y se puede retroceder de puntillas.
—La Muerte nos hará pasar a todos hagamos lo que hagamos —dijo Nada—. Yo elijo ir de cara.”

“—La roca está surcada de pasadizos —dijo Yarvi—, de antiguos túneles élficos y de sótanos más recientes. Hay puertas ocultas y mirillas. A veces algunos reyes, y todos los clérigos, quieren moverse sin ser vistos. Pero nadie conoce estos pasadizos tan bien como yo. Me pasé media infancia en las sombras, escondiéndome de mi padre o de mi hermano. Arrastrándome de un lugar solitario a otro. Viendo sin que me vieran y fingiendo que formaba parte de lo que veía. Inventándome una vida en la que no era un paria.”

“Pero al ver el rostro de su enemigo, asesino de su familia y ladrón de su reino, a Yarvi lo traicionó el corazón y lo que sintió, de entre todo lo que habría podido sentir, fue una oleada de amor que lo dejó sin aliento. Amor al único miembro de su familia que lo había tratado con gentileza, que le había dado cariño, que le había transmitido que era digno de afecto. Entonces lo abrumó una inmensa pena por la pérdida de aquel hombre, que le arrasó en lágrimas los ojos y le hizo raspar sus nudillos deformes contra la piedra fría que los separaba y odiarse por ser tan débil.”

“—¿No me odias? —preguntó casi sin voz.
—Ya he perdido un amigo; no tengo intención de apartar a otro. —Y le puso una mano con suavidad en el hombro—. No se me da muy bien hacer amigos nuevos.
Yarvi apretó la suya encima de la de Sumael, deseando poder conservarla allí. Era curioso que nunca se supiera lo mucho que se quería algo hasta saber que no podía tenerse.
—¿No me culpas? —susurró.
—¿Para qué? —Sumael le dio un apretón de despedida y se soltó—. Es mejor que lo hagas tú.”

“—Juré, madre Gundring, vengarme de los asesinos de mi padre. Seré medio hombre, pero pronuncié un juramento entero.”

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